miércoles, 27 de junio de 2012

AMORES DE VERANO

Hay cosas que son "muy de verano", como pintarse las uñas de los pies, el café con hielo, las verbenas, los guiris rosas al sol de Benidorm, la cutrecanción del verano, las terracitas, la fresca, el gazpacho, el Tour de Francia, las pistolas de agua... y por supuesto...


¡el ventilador!

¿A qué venía todo esto? Ah, sí...
I  VERANO

Ilustración: Macus Romero




viernes, 8 de junio de 2012

Solamente te pido...

Algunas veces, en mis noches sin luna me tocas, me palpas, me envuelves... dibujándome como una amante ciega; y descubro que tu sombra me asiste, siempre sincera, en un abrazo mutuo.
En mis tardíos amaneceres, subes y me das la mano, y así las dos caminamos juntas por la carretera.
Tras el ocaso me descubres quién soy, cuando me muestras y te muestras, y nos fundimos en una, sin necesidad de mirarnos en un juego de espejos.
Y por esto, compañera, me entrego a ti, te dedico mis más bellas palabras de amor, y mirándote de frente, querida soledad solamente te pido...
...que no me abandones.

RENGLONES A DOS: 
Juan Carlos Aragón
Nairobi

sábado, 21 de abril de 2012

MADURAR ES OPCIONAL


Irremediablemente nos hacemos mayores y es mejor asumirlo ahora que plantarnos en los cincuenta y seguir vistiendo como Ana Obregón. Éstos son algunos de mis síntomas:
  1. Mis amigos se casan y se divorcian en vez de “salir” y “romper”.
  2. Dormir en el sofá me da dolor de espalda.
  3. Futbolistas, modelos y nuevos actores son más jóvenes que yo.
  4. La programación de dibujos animados/series juveniles son todo un misterio.
  5. Los miembros de mi familia mayores que yo se sienten cómodos contándome chistes sexuales.
Sin embargo no reniego de mi juventud, de la inocencia de cuando era niña y de la ilusión por las pequeñas grandes cosas. Así que siempre seguiré siendo joven, por estas otras cosas y por muchas más:

  1. Canto mientras friego los platos y la cuchara de madera me sirve de micrófono.
  2. El huevito amarillo del kinder todavía me crea expectación.
  3. Me hago doscientas mil  fotos aunque sólo salga bien en dos.
  4. Bajo las escaleras del portal de dos en dos. Y rapidito.
  5. Lloro con Toy Story 3.
  6. Una cadena de whatsapp con amigas puede dejarme agujetas en la tripa.
  7. Las últimas zapatillas que me he comprado son tipo “converse”.
  8. Seguiré besando sapos, deshojando margaritas y creyendo en el amor, como cuando tenía 17.
  9. Me como los pettit suisse con mi sobrina, de tres en tres.
  10. Creo que la magia existe. 

LA JUVENTUD NO ES UN TIEMPO DE VIDA, ES UN ESTADO DEL ESPÍRITU (Mateo Alemán) 

lunes, 2 de abril de 2012

YO NO SOY TONTO


Cajera: ¿Va a querer bolsa?

Mi padre: Pues claro, no puedo llevarlo todo en la mano.

Cajera: Se la tendré que cobrar. Cuesta 5 céntimos.

Mi padre: Pues cóbrela. Pero a mí se me caería la cara de vergüenza.


Adjunto el ticket de compra (1339,02 €). No sé a vosotros, pero lo del eslogan me parece una tomadura de pelo. Y la verdad es que un poco de cara de tonto se te queda.

martes, 27 de marzo de 2012

Un cuento en la biblioteca infantil

Pese a que le llevo muchos muchos años, Adrián se sabía la historia del Rey León mejor que yo.


Ayer fui a la biblioteca infantil con la excusa de revisar unos libros para un trabajo y le conocí allí: sentado en el suelo con el libro entre sus manos. Me fijé en él porque cuando vio el primer dibujo en el que salía la sabana africana y los animales recibiendo a Simba, se puso a cantar la canción de "El Ciclo de la Vida"; no muy claro, ni muy alto, lo justo para que su madre le llamara al orden por primera vez.



Un enorme cojín con forma de cocodrilo que descansaba en el suelo me sirvió como butaca; en la pared unos árboles hicieron de decorado y sirenas, piratas, ogros, animales, duendes y brujas que dormían en otros libros se unieron a mí y fuimos su público. Adrián pasaba las hojas con entusiasmo. No importaba que no supiera leer, balbuceaba con ritmo los diálogos imaginados. Canturreaba con alegría el paseo de Simba y Nala - Sssshhhh, Adrián - le reprendía su madre. Se puso triste cuando le tocó contarnos la escena de la estampida. Siguió pasando hojas... leyendo para él y continuó tarareando el Hakuna Matata.

-¡Asesino! ¡Asesino! Me pareció escuchar. Su madre también se sorprendió. ¿Asesino?- preguntó. No se le entendía bien, pero lo gritaba con rabia. Y cambiando a una voz muy grave contestó el pequeño Adrián: "Yo maté a Mufasa".

Un par de hojas más, interpretadas con euforia al terminar el cuento y llegó la hora de marcharse. Adrián cogió su libro y se puso en pie. Observé que, como los chicos de su edad, Adrián ya había superado en altura a su madre, a la que llenó de besos. Tendría unos 15 años aunque era tan inocente como uno de 3ó4.

No sé qué pensaréis vosotros de que Peter Pan te cuente la historia de El Rey León en la biblioteca infantil. Creo que es un lujo que está al alcance de muy pocos. Y yo estuve allí.





miércoles, 21 de marzo de 2012

TODO ESTO, Y MUCHO MÁS

Me gusta cantar en la cocina y bailar en la sala. Me gusta sentarme en la playa y echarme arena en los pies. Me gustan las pinturas de colores. Me gusta la gente amable. No me gustan los espárragos. No me gustan los mosquitos. Me gusta el sol. Me gusta quitarme las chancletas en cuanto me siento. Me gusta doblar calcetines. No me gusta la gente hipócrita. Me gusta jugar a juegos de mesa. Me gusta la verdad, aunque duela. Me gusta que me sorprendan. Me gusta la lluvia de vuelta a casa. No me gusta que me prejuzguen, ni que me juzguen mal. Me gusta Cádiz en febrero. Me gustan los abrazos largos. Me gusta escribir con plumilla. Me gusta leer lo que la gente escribe. Me gusta una cara bonita si intuyo que está movida por una mente atractiva. Me gustan las películas sencillas. O de mucha acción. Me gusta el agua de la ducha muy caliente. Me gusta el café. Me gustan las cosas bien hechas. Me gustan los aviones. Y los camiones muy grandes. Me gusta dejar que el despertador suene una vez más. No me gusta despertarme sola. Me gusta el granizo desde la ventana. Me gusta el chocolate oscuro. Me gusta Robbie Williams y Pasión Vega. Me gusta ir en verano al pueblo. No me gusta llorar cuando no quiero. Me gustan los brazos fuertes. Me gustan los corazones sensibles…

jueves, 15 de marzo de 2012

Si me preguntas ¿qué tal? Y te digo bien, y no sonrío.

Empezó la semana con la feliz noticia de la llegada al mundo de Pedro: Bebé precioso, papás felices y amigas orgullosas (entre ellas, yo).

Como es normal en estos casos, una se emociona, sonríe, piensa en el milagro de la vida...


Avanza la semana y un radiante jueves se nubla por la tristísima pérdida de Monchi: Joven de 36 años, vecino y amigo de la familia, que deja una vida a medias por capricho de no sé qué voluntad divina. Una muerte sin sentido, una familia rota de dolor.

Y como es normal en estos casos, una se emociona, llora, piensa en lo jodida que es la vida.


Y en ésas me encuentro, sin saber seccionar las dos emociones que inundan mi corazón. Se mezclan, se funden y confunden y se quedan a puertas de ser exteriorizadas.

Claramente me siento feliz por el nacimiento del hijo de mi amiga Charo.

Obviamente estoy triste por la muerte de Monchi.

Así que entiéndeme, si preguntas qué tal, y te digo bien, y no sonrío.